Relación Argentina-Estados Unidos

Werthein se reunió con Rubio para afianzar el respaldo de Trump en la negociación con el FMI

elDiarioAR

1 de abril de 2025 17:11 h

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El canciller argentino, Gerardo Werthein, se reunió en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, con el objetivo de fortalecer la relación bilateral, avanzar en un acuerdo comercial y garantizar un respaldo económico clave del gobierno de Donald Trump en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La cita, que tuvo lugar en el Departamento de Estado, según se informó oficialmente, forma parte de una gira oficial que comenzó el viernes pasado y que apunta a consolidar la alianza estratégica entre la Argentina y Estados Unidos.

El gobierno de Javier Milei enfrenta un contexto complejo: mientras busca concretar un nuevo acuerdo con el FMI en el menor tiempo posible para disipar la incertidumbre de los mercados, también intenta evitar que el proteccionismo económico de Trump golpee sectores estratégicos argentinos. Este miércoles entran en vigor los llamados “aranceles recíprocos” que Estados Unidos aplicará a todos los países con los que mantiene un déficit comercial, una medida que podría afectar directamente a productos agroindustriales, textiles y metales provenientes de la Argentina.

Aunque la administración Milei había intentado alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, el pragmatismo se impuso. “Fortalecer el comercio bilateral” mediante acuerdos de preferencias comerciales con acceso a mercados parece ser la nueva estrategia. Este esquema, más acotado y ágil, no requiere la aprobación del Congreso estadounidense y podría tener más chances de ser aceptado por Brasil y Uruguay, países que se oponen a un TLC unilateral. Según señalaron fuentes diplomáticas, el cambio de enfoque se debe a que un acuerdo completo llevaría años de negociaciones y enfrentaría resistencias internas tanto en Estados Unidos como en el Mercosur.

La cercanía ideológica entre Milei y Trump es vista por el gobierno argentino como una oportunidad estratégica. Durante el breve encuentro que mantuvieron en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en febrero, Trump había manifestado su intención de recibir a Milei oficialmente en la Casa Blanca. Sin embargo, aunque Werthein buscó sellar esa cita en su reunión con Rubio, el comunicado del Departamento de Estado omitió cualquier mención a un posible encuentro bilateral, generando incertidumbre sobre el avance de la relación en su nivel más alto.

Además de la agenda comercial, la reunión abordó temas vinculados a la seguridad regional. Rubio y Werthein coincidieron en la necesidad de contrarrestar el autoritarismo en Cuba, Venezuela y Nicaragua, argumentando que estos regímenes desestabilizan el hemisferio y amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos. Según el comunicado oficial, ambos funcionarios “enfatizaron su apoyo a los valientes pueblos cubano, nicaragüense y venezolano mientras continúan defendiendo sus libertades fundamentales”.

El respaldo económico de Estados Unidos en las negociaciones con el FMI es considerado un pilar central para la estrategia de la administración Milei. Mientras Werthein se reunía con Rubio, una congresista republicana cercana al secretario del Tesoro, Scott Bessent, envió una carta solicitando un desembolso inicial de US$15.000 millones, casi el doble de lo sugerido por la directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva. La influencia de Washington en el directorio ejecutivo del Fondo resulta determinante para que Argentina logre un acuerdo más favorable.

En paralelo, Werthein intenta mitigar el impacto de los aranceles impuestos por Trump. El arancel del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio dejó en claro que la administración republicana no hará excepciones con Argentina, a pesar de la afinidad política entre Milei y Trump. Este escenario obliga a Buenos Aires a negociar contrarreloj para encontrar un esquema comercial que no afecte su relación con el Mercosur.

Por otro lado, la administración Milei enfrenta desafíos diplomáticos adicionales vinculados a la seguridad internacional. La Argentina recibe información clasificada de Estados Unidos sobre la presencia de Hezbollah en la Triple Frontera y en países como Brasil y Bolivia. La cooperación en la lucha contra el terrorismo es un punto de coincidencia fuerte entre ambas administraciones, especialmente en el contexto de los recientes ataques de Hamas contra Israel y la presencia de rehenes estadounidenses y argentinos en manos de esa organización.

Werthein y Rubio también discutieron la situación institucional en Venezuela, donde ambos países coinciden en la necesidad de promover una transición democrática para poner fin al régimen de Nicolás Maduro. Además, el canciller argentino planteó su preocupación por la desaparición del gendarme Nahuel Gallo y la situación de los cinco opositores al régimen que se encuentran refugiados en la embajada argentina en Caracas.

El objetivo de Werthein es consolidar a Argentina como un socio estratégico de Washington en la región. Aunque no se anunció la fecha para un eventual encuentro entre Milei y Trump, el gobierno argentino busca presentarse como el principal aliado de Estados Unidos en América Latina, un rol que enfrenta resistencias regionales, especialmente de parte de Brasil y otros países que cuestionan el enfoque ideológico de Milei.

A medida que avanzan las negociaciones con el FMI, la administración Milei intenta posicionarse como un socio confiable para Estados Unidos. Pero el fracaso en la concreción de un encuentro oficial con Trump en la Casa Blanca muestra que, a pesar de la afinidad ideológica, los intereses comerciales y estratégicos no siempre se alinean de manera automática. Werthein sigue buscando un respaldo explícito de Trump mientras el reloj avanza y las medidas proteccionistas del republicano complican aún más el escenario económico argentino.

JJD