“Lo uso cuando quiero desconectar”: por qué Pinterest se convirtió en el rincón menos tóxico de Internet

María Del Peso

25 de febrero de 2025 22:05 h

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Si las redes sociales fueran personas, Pinterest, sin lugar a dudas, sería nuestra mejor amiga. Muchas veces, esta se presenta como una antítesis de la cultura generalizada de las plataformas digitales, caracterizadas por promover hábitos de consumo poco favorables basados en la adicción, modificación del estado de ánimo o su uso para tratar de escapar de los problemas cotidianos, según señala la ONTS en su informe Impacto del aumento del uso de Internet y las redes sociales en la salud mental de jóvenes y adolescentes. Frente a ese humo de 'toxicidad', Pinterest se percibe como un espacio virtual donde predomina la creatividad, la personalización de estilos y la posibilidad de llevar ideas a la realidad, creando un universo visual propio.

Desde su lanzamiento en 2010, se usa como un espacio abierto de descubrimiento visual. Con una estética sencilla e intuitiva, permite ver, guardar, compartir y descubrir nuevos intereses mediante la publicación de imágenes o vídeos en tus propios tableros o en los de otros (una colección de pines, generalmente con un tema común). Por ejemplo, si estás pensando en decorar tu habitación, puedes crear un tablero temático en el que ir archivando todas esas imágenes y objetos que te inspiren.

Menos estímulos y un uso más personal

“Dentro de las redes sociales es la menos estimulante, de ahí que la use cuando solo quiero desconectar de alguna manera en la que no tenga que pensar en nada más. Es un buen método para despejar la mente y encontrar paz”, cuenta a elDiario.es Carmen, que la usa desde 2011.

Se prioriza lo puramente visual, siempre permitiendo desvincular las imágenes (pines) de su origen. Es justamente esta característica la que ajusta su algoritmo a las búsquedas visuales, enfocándose principalmente en lo estético y relegando lo textual a un segundo plano. “Me gusta que no haya comentarios visibles en cada post, porque al final eres tú la que saca conclusiones de lo que estás haciendo”, cuenta Alba, otra usuaria.

Dentro de las redes sociales es la menos estimulante, de ahí que la use cuando solo quiero desconectar de alguna manera en la que no tenga que pensar en nada más

A diferencia del consumo más pasivo que hacemos en otras redes sociales, donde deslizamos el dedo por la pantalla viendo lo que hacen los demás, en este rincón de Internet –al que se puede acceder por la app pero también desde escritorio–, se suele acudir con un propósito más ligado a la vida offline y a las metas personales: desde tejer una bufanda, a aprender recetas o inspirarse con la ropa que se quiere vestir en un evento concreto. Y es que, al final, la interacción dentro de ella se convierte en algo como “me gusta esta foto, a ti te gusta esta foto, a nosotros nos gusta esta foto”, en contraste con las conversaciones más complejas que se dan en otras plataformas. Después de fijar una imagen que te interesa en tus tableros, el algoritmo te sugiere fotos similares, creando así una burbuja de lo que te atrae como individuo.

Otra característica recae en el sentido de comunidad que reside dentro de ella: Pinterest se compone de personas que se expresan a través de lo puramente visual, asociativo e incluso sinestésico. Esta comunicación se basa en un interés compartido, donde a través de una imagen que un usuario comparte, otros pueden interactuar e inspirarse con ella, alineándose directamente con sus intereses: “Igual que se suele decir que eres lo que eres lo que comes, para mí Pinterest es como lo que quieres ser o lo que te gustaría ser”, dice Natalia Escaño, creadora de contenido y profesora de especializada en la plataforma.

Mientras que en otras redes sociales encontramos actualizaciones constantes de la vida ajena, independientemente de si de verdad nos interesa, aquí los usuarios son partícipes solo de las imágenes y temáticas que quieren ver. Los pines en los tableros empiezan a reflejar cómo una persona se ve a sí misma, ya sea en su versión más auténtica o en su versión idealizada, alejados del ruido de las influencias externas: “La plataforma se alimenta del contenido creativo. Tú entras porque quieres buscar un vestido azul y de repente sales con el baño reformado, una receta de pan y un viaje organizado”, cuenta Escaño.

Pese a que tiene herramientas de red social, como añadir comentarios o 'me gusta', no está enfocada a la conversación, a la controversia o a la confrontación; es un lugar al que vas con un propósito, vas a inspirarte, a buscar una idea, a aprender a hacer algo

Algo que sí ha mantenido una tendencia cambiante es su popularidad, con un aumento del volumen de usuarios a lo largo de los últimos años. Según el informe proporcionado por Pinterest Inc, la plataforma alcanzó un número récord de usuarios activos mensuales (MAU) en el último trimestre financiero informado. En el cuarto trimestre de 2024 tenía 553 millones de usuarios activos mensuales en todo el mundo, frente a los 537 millones de usuarios en comparación con el trimestre anterior. 

La “antirred social”

“Para empezar, no considero que Pinterest sea una red social, porque pese a que tiene herramientas de red social, como añadir comentarios o 'me gusta', no está enfocada a la conversación, a la controversia o a la confrontación; es un lugar al que vas con un propósito, vas a inspirarte, a buscar una idea, a aprender a hacer algo”, comenta Natalia Escaño. 

En un contexto de aceleración, cambio y saturación respecto al uso de otras apps y redes sociales, con una deriva de sus algoritmos más opaca, Pinterest no ha cambiado mucho en esencia. Según cuenta a este medio Guillermo Collado, especialista en marketing digital y redes sociales, estas “han pasado de ser redes sociales a ser plataformas de contenido donde también se socializa. Antes de la evolución de los algoritmos (tal y como los conocemos ahora), entrábamos en redes sociales para ver qué hacían nuestros amigos. Con la evolución de los algoritmos se ha pasado de entrar en redes para socializar y ponernos al día de la vida de nuestro círculo a entrar para consumir contenido”.

Así, asegura Collado que “la función que caracteriza a los algoritmos de las redes sociales hoy en día es que todos tienen el mismo objetivo: que la gente pase tiempo dentro de la plataforma”. Porque cuanto más tiempo pase la gente en una plataforma, más relevante es y cuanto más relevante sea una plataforma, más les interesa a los anunciantes.

Con la evolución de los algoritmos se ha pasado de entrar en redes para socializar y ponernos al día de la vida de nuestro círculo a entrar para consumir contenido

Según señala la Agencia Española de Protección de Datos en su Informe sobre los patrones adictivos en el tratamiento de datos personales, la tecnología persuasiva empleada por las distintas redes sociales se caracteriza por elementos como objetivos, retroalimentación, alertas, recompensas, seguimiento y comparación constante entre otros; los cuales deben personalizarse para ser efectivos. Para ello, los proveedores deben recoger y procesar datos personales de los usuarios. De esta forma, la tecnología persuasiva puede definirse como “cualquier sistema de información que influye activamente en el comportamiento humano, ya sea a favor o en contra de los intereses del usuario”.

El 'me gusta' no importa

“En Instagram, en TikTok o en otras plataformas, como que buscas el like, el seguidor, el tag [las etiquetas] y en Pinterest no vas a ver el número de likes que tiene una publicación y los comentarios tienes que darle a un desplegable si quieres verlo. Todas esas métricas están ocultas, porque es como algo más personal, si quieres acceder a ellas, las tienes que buscar”, explica Escaño. Esas dinámicas de comparación e idealización de una vida en apariencia perfecta, opina, son menos latentes aquí. “Es la predisposición y la decisión de los usuarios la clave de la plataforma y, más aún, la intención detrás de ello: estos no sienten la necesidad de compartir el contenido con el resto de usuarios, sin esperar ninguna aprobación ajena, es un espacio más íntimo y retrospectivo”.

Me gusta que no haya comentarios visibles en cada post

Organismos como la UNESCO han advertido del uso problemático y nocivo de las redes sociales. Existe consenso en que las grandes corporaciones propietarias de estas tienen responsabilidad sobre el bienestar de los usuarios, especialmente cuando se trata de proteger a los más jóvenes de los efectos negativos derivados de su uso excesivo. En este entramado, plataformas de contenido como TikTok han sido objeto de críticas por diversos problemas relacionados con la privacidad de menores, teniendo en cuenta que los adolescentes y los jóvenes adultos son la mayoría de los usuarios que componen la plataforma, tal como explican los estudios sobre la psicología de su uso que van apareciendo. Estos afirman además que las medidas de protección de la red social sobre la invasión de la privacidad de los menores no son suficientes ante la realidad de que muchos de ellos graban y comparten vídeos desde espacios privados como sus viviendas, lo que hace que su espacio personal sea accesible a una audiencia global, exponiéndolos a situaciones peligrosas.

Dentro del mar virtual de contenido es importante encontrar espacios por los que moverse donde los estímulos negativos sean mínimos y donde pueda florecer una cualidad fundamental: la creatividad. Esta capacidad inherente al ser humano puede actuar como un salvavidas y es importante contar con los recursos informativos que alimenten nuestra imaginación y saber aprovecharlos al máximo para convertirlos en algo tangible y presente en nuestro día a día.