Axel Kicillof: “La política de sumisión de Milei no le sirvió de nada”

El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó la efectividad de la política exterior de Javier Milei tras la imposición de un arancel del 10% sobre productos argentinos por parte de Donald Trump. El mandatario peronista subrayó que el mismo arancel se aplicó a Brasil, Chile y Colombia, lo que evidencia que el alineamiento de la Argentina con Washington no ofreció ningún beneficio comercial a nuestro país.
Kicillof, un economista heterodoxo que está en las antípodas del pensamiento de Milei, consideró que el gobierno de La Libertad Avanza, con Luis Caputo al frente del Ministerio de Economía, es “paleolítico en materia económica” y señaló que “ese recetario ya no va más”. “El 10% de arancel que le puso a Argentina lo tiene también el gobierno de [Gustavo] Petro. En lugar de humillarse cuando Trump hace algo que perjudica a Colombia, lo enfrentó. Lo tiene el mismo arancel Lula [da Silva, en Brasil], que teóricamente es, según Milei, un comunista, un socialista. Lo tiene también [Gabriel] Boric [en Chile], que también tuvo sus enfrentamientos con Estados Unidos”, remarcó Kicillof.
A pesar de la situación adversa, el gobierno de Milei celebró que Trump le impusiera el arancel más bajo de entre las medidas adoptadas, dado que otras economías como China, la Unión Europea y países asiáticos recibieron aranceles de hasta el 46%. El propio Presidente posteó en X [antes Twitter]: “Amigos son los amigos”, en alusión a su relación personal con el expresidente estadounidense.
Sin embargo, Kicillof destacó que la política de Trump no hace distinciones ideológicas ni recompensa alineamientos diplomáticos. “Lo de ayer fue la comprobación de que, le guste a Trump o no, el Presidente sea o no un chupamedias de Trump, la política exterior de Milei fracasó rotundamente”, aseguró y dijo que lo de Milei “es la entrega absoluta” y que “ni moneda quiere tener”, a pesar de que la dolarización que promovió fue un fracaso.
En su extenso análisis, Kicillof planteó que “desde la crisis de 2008 es cada vez más difícil que un gobierno pueda llevar adelante un proyecto nacional exitoso”, independientemente de su orientación ideológica. Para el gobernador bonaerense, la inestabilidad global afecta tanto a proyectos de corte popular como a aquellos de tinte liberal. “El mundo está en un estado cambiante y en constante incertidumbre. Es difícil encontrar una política que dé resultados y cumpla con las expectativas”, aseguró.
El gobernador también arremetió contra la política tributaria de Milei y la creciente dificultad de los Estados para cobrar impuestos a los sectores más ricos y poderosos. En su opinión, “la evasión y elusión fiscal son problemas globales que afectan tanto a países desarrollados como a periféricos”. Kicillof criticó que “uno de los principales desafíos que enfrentan los gobiernos es que no pueden cobrarle impuestos a quienes tienen la capacidad de relocalizar, evadir o esconder su patrimonio”.
“Vergüenza. Alguien que hizo la plata en la Argentina con trabajo argentino se va a vivir a Uruguay para no pagar impuestos. Pero esto no pasa solo en Argentina, sino en todos los países desarrollados. La solución de Milei es peor que la enfermedad: como no puedo cobrarles, ni siquiera lo intento”, lanzó Kicillof.
El mandatario bonaerense subrayó que la imposibilidad de aplicar impuestos progresivos y efectivos a las grandes fortunas no es un problema exclusivo de Argentina. “Una de las principales potencias del mundo no puede cobrarles impuestos a sus ricos ni a las empresas que más ganan. Ni hablar de aplicar impuestos progresivos. Es un fenómeno global”, explicó.
En ese sentido, apuntó directamente contra Milei al señalar que su política fiscal no es más que “asumir que como no se puede cobrar, entonces ni siquiera se intenta”. Y añadió: “Eso es Milei: otra vergüenza. No poder plantarse ante ningún poderoso, ante ningún rico, ante nadie, y decir que la solución es que hagan lo que quieran sin contribuir en nada”.
Kicillof también hizo hincapié en la desindustrialización que sufrió la Argentina desde la dictadura militar hasta la actualidad. “Después de Perón y la época desarrollista, vivimos un proceso de destrucción de la industria argentina que fue feroz”, recordó. Para él, las políticas de apertura indiscriminada de importaciones y el ataque cultural contra la industria nacional se profundizan bajo el actual gobierno. “Cualquier semejanza con lo de ahora no es coincidencia: es continuidad. El proyecto de la dictadura en materia económica es el mismo que el proyecto de Milei”, sentenció.
El gobernador de Buenos Aires también vinculó estas dificultades estructurales con la crisis política mundial. “Desde la crisis de 2008, el mundo está en un estado de constante incertidumbre. Es cada vez más difícil que un gobierno de cualquier signo pueda consolidar un proyecto exitoso”, afirmó. Y agregó: “Esto no es exclusivo de Argentina. Mírenlo en el ciclo político de Brasil: Lula, Bolsonaro, Lula. O en el de Estados Unidos: Trump, Biden, Trump. Los gobiernos, sean de derecha o populares, enfrentan desafíos enormes para mantener el apoyo electoral”.
En ese sentido, Kicillof destacó que la imposición de aranceles por parte de Trump es un reflejo de esos tiempos de crisis e incertidumbre. “Trump acaba de declarar la independencia económica de Estados Unidos. Lanzó una batería de tarifas y aranceles altísimos, no solo contra China y la Unión Europea, sino también contra países como Argentina, Brasil o Colombia. Este es un cambio de época que desafía todo el recetario económico que Estados Unidos predicó durante décadas”, concluyó.
JJD
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