La marca “Maradona”, el abogado Morla y quién decidió la internación enfrentan a las hermanas con las hijas del Diez

Claudia, la menor del clan Maradona; Ana, la mayor; y Rita, también hermana del exfutbolista y presidenta de Sattvica SA, la empresa que capitaliza la marca “Maradona”, declararon hoy en el juicio por la muerte de Diego. El interrogatorio apuntó a determinar las responsabilidades médicas de los imputados, como quién y en qué circunstancias se decidió la internación domiciliaria. Pero se coló el nombre de Matías Morla -el abogado de confianza del exfutbolista- y quedó en evidencia una pelea entre Dalma y Gianinna y sus tías por cuestiones comerciales: ¿quién percibe ganancias por el nombre en perjuicio de los herederos? Las sobrinas dejaron de hablar con sus tías luego de la muerte de su papá.
A Claudia Nora la llaman, con cariño, Cali. Es la última de ocho, tres varones y cinco mujeres, nacidos en este orden: Ana, Rita, María Rosa, Elsa, Diego, Hugo, Raúl y ella. “Por ser la más chica el trato con Diego era como el de un padre. Amoroso, siempre pendiente de cómo estaba”, arrancó Claudia cuando el fiscal Patricio Ferrari le preguntó como era el vínculo con su hermano. La última vez que se vieron fue el domingo anterior al que se declarase la pandemia de Covid19. Hasta ese día de marzo de 2020, Claudia y sus hijos lo visitaban en la casa de Bella Vista. En el mediodía del 25 de novimebre de 2020, las hermanas -todas viven en el mismo edificio de La Paternal- se subieron a un auto y encararon rumbo a Tigre. Les habían avisado por teléfono que Maradona “se había descompuesto”. Cuando llegaron ya había muerto.
Claudia, al igual que Rita y Ana, había participado de la reunion en la Clínica Olivos en la que se decidió cuáles serían los pasos a seguir luego de la operación a la que había sometido al exfutbolista por un hematoma subdural. Según el relato, allí estaban Dalma, Gianinna y Jana, los médicos que atendieron a Maradona en Olivos; Leopoldo Luque y Agustina Cosachov -neurocirujano y psiquiatra; los dos imputados-, Verónica Ojeda y Víctor Stinfale, abogado socio de Matías Morla y amigo del Diez, que fue nombrado por primera vez por una testigo en el juicio por la muerte de Maradona.

En esa reunión, dijo Claudia, “había dos posibilidades. Internarlo en una clínica o internarlo en una casa. La internación iba a ser muy difícil por el carácter que tenía mi hermano. Se propuso una internación domiciliaria. Yo no hablé”. A Luque lo reconoció como “médico de confianza de su hermano”. “Del estado de salud de Diego nos enterábamos por Rita (N. de la R.: presidenta de Sattvica SA), que era a la que habían dejado en el grupo de WhatsApp en representación de los hermanos. Ella estaba en ese chat, era la única y nos enterábamos por ella”, agregó.
El abogado que representa a las hijas mayores del exfutbolista, Fernando Burlando, la acorraló: “¿Usted tenía algún tipo de vinculo contractual con Diego Armando Maradona?”. Pablo Jurado se opuso. Jurado es el abogado que representa a las hermanas en el juicio por la muerte de Maradona pero además tiene interés en la causa que se tramita en la Justicia porteña y en las que están imputadas Claudia y Rita, Matías Morla y Maximiliano Pomargo. Los investigan por la apropiación ilegal de los derechos del nombre del Diez -su imagen y su voz, además- que deberían ser herencia de los hijos biológicos. Claudia tuvo que responder. Incómoda, dijo: “¿El tema de las marcas? Es algo que nos dejó mi hermano para las hermanas”. Burlando arremetió. Quiso saber si hay un contrato, un papel, un documento. Claudia contestó a tientas: “En vida nos dijo, él, con su voz”.
El abogado de Diego Junior, Eduardo Ramírez, planteó el interrogatorio en el mismo sentido que Burlando. Buscan así poner en duda la credibilidad del testimonio de las hermanas de Maradona que en el juicio por la muerte de su hermano son querellantes, pero en la investigación por la apropiación ilegal de la marca “Maradona” serán indagadas la semana próxima. El argumento de Jurado, el abogado que representa a la hermanas, es que la cuestión de la marca no tiene que ver con el hecho que se investiga, la muerte de Diego. Pero el Tribunal hizo lugar al planteo y las hermanas tuvieron que responder.

Ana Maradona, hermana mayor del exfutbolista, también fue interrogada por la marca. Consultado por el abogado de Dalma y Gianinna acerca de si percibe algun tipo de beneficio, respondió: “Él nos ayudaba siempre. Porque el nos quería ver bien a nosotros, que nunca nos falte nada”. Sobre si hubo un contrato firmado, dijo: “Que nosotros tengamos contrato no sé. Mi hermana Rita es la presidenta de Sattvica. Pero yo no”. La última en declarar fue Rita y sobre cómo percibe las ganancias de la empresa dijo, rápida, “me abstengo” y no dio detalles. No hay contacto entre tías y sobrinas desde la muerte de Maradona. “Con Dalma y Gianinna hace como tres años que no tenemos relación. Yo no soy amiga ni enemiga de ellas. Soy la tía”, apuntó Rita.
Respecto de quién decidió que la internación domiciliaria era la mejor opción, la presidenta de Sattivica SA detalló: “Dalma nos dijo 'ustedes no tienen nada que ver, somos tres mujeres grandes y nosotras nos vamos a encargar de la salud de mi papá'. Creíamos que se iban a hacer cargo de si lo atendian, las ambulancias, los medicos, la aparatología...”.
Sobre los cuidados en la casa de Tigre, Ana recordó que “la sugerencia la hizo el director de la clínica Olivos”. Le marcaron, a ella, una contradicción. Ante el Tribunal dijo que no sabía quien pagaba las prestaciones médicas. Pero en la declaración testimonial que ofreció en la etapa de instrucción había afirmado que era Matías Morla quien lo hacía. Ana, la mayor de los Maradona, se excusó: “En ese momento lo dije, sí. No tengo 20 años, tengo 74”. Le preguntaron, también, si su hermano se oponía a los tratamientos. “El hacía lo que él quería”, cerró Ana.
Quedó en evidencia una interna entre querellas, es decir, en al menos dos de las partes que plantean que a Diego Maradona lo descuidaron al punto de dejarlo morir. Por un lado, Claudia, Ana y Rita descargaron la responsabilidad de la decisión de la internación domiciliaria en Dalma, Gianinna y Jana. Como contraofensiva, ellas les endilgan haberse apropiado del nombre, la imagen y la voz de su padre para generar ingresos que, a su entender, deberían ser herencia de los hijos. Por ese carril corre, también, Diego Junior, que sigue el juicio desde Italia, donde vive. Habra que esperar al martes, cuando declare Verónica Ojeda, ex pareja de Maradona y madre de su hijo menor, Dieguito Fernando.
VDM/JJD
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