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Tras el decreto de Milei

Pese a las críticas, buscan acelerar la jura de Lijo en la Corte Suprema antes de la Asamblea Legislativa

Ariel Lijo, ahora ya es juez federal en licencia y fue designado por Milei para la Corte Suprema.

Mauricio Caminos

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Ariel Lijo consiguió este miércoles a media mañana su licencia como juez federal y le resta un paso para convertirse en miembro de la Corte Suprema designado por Javier Milei por decreto: que Horacio Rosatti le tome juramento en el Palacio de Tribunales. Es una definición a contrarreloj, porque la intención libertaria es que tanto Lijo como el catedrático ultraconservador Manuel García-Mansilla estén sentados al costado del Presidente el sábado 1 de marzo a la noche en el recinto de Diputados para la Asamblea Legislativa.

La discusión latente en los pasillos judiciales es cuándo se le tomaría juramento, pero la avalancha de críticas que recibió en las últimas horas la maniobra presidencial podría hacer fracasar el plan mileísta. Entonces, según pudo saber elDiarioAR, una estrategia oficialista es apurar los tiempos lo más posible. 

Si la idea original era que el juramento se tomara el viernes, el último día antes del inicio de las sesiones ordinarias, ahora podría acelerarse. Una opción, incluso, es que la bendición formal de Lijo y García-Mansilla podría ocurrir en las próximas horas, mucho antes que el viernes.

“Se está acelerando todo”, aseguró una fuente judicial al tanto de los movimientos previos a la llegada de los nuevos jueces de la Corte Suprema. 

El clima cambió radicalmente desde que este martes finalmente se conoció que Milei iba a firmar los decretos que salieron publicados este miércoles en el Boletín Oficial. En el máximo tribunal, que preside Rosatti, buscaron guardar absoluto silencio para evitar que cualquier movimiento se entienda como un aval anticipado a la decisión temeraria del Presidente.

Pero la señal que dio la Cámara Federal porteña es por demás elocuente de que hay una conversación abierta entre el Poder Judicial y la Casa Rosada, que tiene como hilo conductor a Sebastián Amerio, segundo del ministerio de Justicia y funcionario del riñón del asesor Santiago Caputo

La licencia a Lijo en su puesto del Juzgado Federal 4 para que asuma en comisión en la Corte se tomó al término de un acuerdo convocado durante la mañana por el presidente del Tribunal, Mariano Llorens, en la sede del Tribunal de Apelaciones superior en Comodoro Py 2002. Del acuerdo participaron los jueces Llorens, Roberto Boico, Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi, Eduardo Farah y Martín Irurzun.

Lijo pidió a la Cámara de su puño y letra “la concesión de licencia extraordinaria sin goce de haberes para asumir como ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en virtud de la designación en los términos del artículo 99, incs 4 y 19 de la Constitución Nacional, efectuada por decreto del Poder Ejecutivo Nacional N 137/2025”. Luego de haber deliberado, los camaristas acordaron por unanimidad “hacer lugar a la petición”, remitir copia de su decisión a la Corte Suprema y comunicarla al Consejo de la Magistratura.

Lijo respiró tranquilo con la licencia aceptada: ahora se abre una ventana de un año para profundizar las negociaciones con el peronismo para que aprueba definitivamente su pliego en el Senado. La designación por decreto dura hasta diciembre, cuando termina el periodo de sesiones ordinarias que comienza este sábado. “Ahora queda un año de trabajo complejo con los senadores”, anticipó un operador judicial. 

Detrás de escena habría un pliego más en la trama por Lijo: una negociación con el peronismo para ampliar la Corte Suprema a siete miembros. Así, apuntó una fuente, el kirchnerismo podría tener muñeca para proponer a dos mujeres para sumarse al máximo tribunal. La hoja de ruta contemplaría que si los libertarios aceptan esa condición, Unión por la Patria se prestaría a aprobar definitivamente el pliego de Lijo en el recinto del Senado. 

El problema sin embargo seguiría siendo García-Mansilla, con un perfil ultraconservador y antiabortista, cuyo pliego ni siquiera consiguió los avales necesarios en la comisión de Acuerdos de la Cámara alta. Lijo sí tuvo aprobado su pliego en comisión con un apoyo transversal de todos los bloques políticos.

MC

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