Entre homenajes a represores, Villarruel lanzó una “campaña de malvinización”

Relegada en el Gobierno nacional y luego del fracaso de la sesión de ayer en el Senado –en la que una amplia mayoría rechazó los candidatos de Javier Milei para la Corte Suprema–, Victoria Villarruel encontró en las Malvinas una cuña para seguir intentando colar su propia agenda. Este viernes, lanzó una “campaña de malvinización” que tendrá a los veteranos como protagonistas y que apunta a recorrer con ellos “escuelas primarias y secundarias”.
“La Argentina necesita mas que memoria necesita conciencia”, aseguró la vicepresidenta al cerrar el acto que tuvo lugar en el Senado de la Nación. Un auditorio de ex combatientes la escuchaba cuando les dijo “gracias por mantenerse firmes cuando una parte de la sociedad les dio la espalda, la historia oficial quiso silenciarlos”.
Fue durante un acto en el Senado denominado “Conmemoración del día del veterano y de los caídos de Malvinas” en el que la vicepresidenta homenajeó a varios ex combatientes.
Para Villarruel la cuestión Malvinas es personal. Su padre, Eduardo Villarruel, combatió en la Compañía de Comandos 602 bajo la órdenes del ex carapintada Aldo Rico. Por eso, los homenajes en el Senado comenzaron el lunes 31 de marzo y terminarán el próximo 7 de abril. Como ocurre con los crímenes cometidos durante la dictadura, Villarruel tiene su propia interpretacion de la historia y apela al recurso de un “relato” que, según ella, distorciona lo que verdaderamente ocurrió, eso aunque cientos de fallos judiciales contradigan sus dichos.
Por eso, el homenaje de hoy es, según sus palabras, “un acto de justicia histórica, un gesto pero también un símbolo, la patria les dice gracias”.
“Malvinizar es recuperar el orgullo de ser argentinos, es enseñar que la soberanía no se declama, se defiende, y que la Patria no es una palabra vacía, sino una bandera que se lleva en el alma”.
“Nuestros héroes no están solo en las tumbas de Darwin o en las profundidades del Atlántico, están entre nosotros y son ellos quienes deben hablarle al futuro”, dijo Villarruel en su llamado a “malvinizar” la Argentina.
A lo largo de la semana, en el Senado sólo se escucharon relatos heroicos pero nada se dijo de una guerra pergeñada para lavarle la cara a la dictadura militar que terminó muy lejos del objetivo de lograr la recuperación de las islas.
A la cabeza de la organización estuvo el periodista Nicolás Kasanzew, denominado “director de Gesta de Malvinas” del Senado y quien durante el conflicto y desde las islas llevó adelante la versión oficial de la dictadura sobre lo que allí ocurría.
La agenda de actividades incluyó también el homenaje a un represeor con tres condenas por delitos de lesa humanidad y a un ex jefe militar acusado de torturar a soldados durante la Guerra de Malvinas. Se trata del ex coronel Horacio Losito –dado de baja por el ministro de Defensa Luis Petri– y el subteniente Juan Nazer, ex jefe de Sección de la Compañía A del Regimiento de Infantería 4.
En 2011, Losito fue condenado a prisión perpetua por su participación en los fusilamientos de Margarita Belén,en Resistencia, en la que once presos políticos fueron fusilados. Otros cuatro aún permanecen desaparecidos. Además, suma otras dos condenadas de 25 años cada una, también por su participación en el aparato represivo de la dictadura. La última de esas condenas se dictó en noviembre de 2023, por secuestros y torturas cometidos dentro de la VII Brigada de Infantería del Ejército, en Corrientes. Pero un mes después, ya con el nuevo gobierno libertario, el Tribunal Oral Federal de Resistencia le otorgó la libertad condicional.

Nazer está acusado del delito de “imposición de tormentos” contra el soldado Rubén Ascencio. En abril del 2023, el fiscal federal de Río Grande, Tierra del Fuego, Marcelo Rapoport, y la su colega de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad María Ángeles Ramos, pidieron la indagatoria y la detención preventiva de Nazer.
En abril del año pasado, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia rechazó un planteo de “nulidad” interpuesto por Nazer para evitar la indagatoria. Según consta en el expediente, Nazer es nombrado por Ascencio.“como quien ordenó su estaqueamiento”.
“El soldado permaneció atado de pies y manos, desabrigado, sobre esa piedra. De esto tuvieron conocimiento varios superiores. (…) Al momento de los hechos, Nazer se desempeñaba, con el grado de Subteniente, como Jefe de Sección de la Compañía A”, dice el dictamen. Y en otro tramo detalla: “Cerca del mediodía, siendo alrededor del 18 de mayo (de 1982) en Monte Harriet -donde estaba apostada su sección-, el cabo Gilberto Aguirre quiso imponerle arbitrariamente una sanción y lo conminó a realizar movimientos vivos. Ante su negativa, el cabo le sacó el arma, lo golpeó en el pecho y dispuso que fuera estaqueado, buscando para ello una zona del terreno con una piedra que se clavaba en la espalda de Ascencio, aumentando su padecimiento”.
El miércoles, durante un acto por el Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas en Ushuaia, Villarruel sostuvo que “hubo un relato tergiversado de Malvinas para desmerecer a las Fuerzas Armadas” que se instaló durante los años posteriores a la guerra.
Cada vez más relegada de las decisiones del Gobierno, Villarruel viene desplegando su propia agenda ultra que va desde el negacionismo de los crimenes de la dictadura–el 24 de marzo acusó a las “organizaciones armadas” de haber promovido el golpe de Estado– hasta organizar, también en el Senado, una charla por el “Día del niño por nacer” en la que participaron el presidente de la Fundación Cooperadora Nutrición Infantil (CONIN), Abel Albino, –recordado por haber asegurado, sin ningún rigor cientifico, que el virus del VIH atraviésa la porcelana, y el rector de la Universidad Católica (UCA), Miguel Ángel Schiavone, quien acusó a las mujeres de preferir trabajar a ser madres.
“La patria no es una palabra vacía sino una bandera que se lleva en el alma, y el proyecto no es político porque Malvinas es la única prenda de unidad que nos queda a la Nación”, clamó este viernes en el Senado la vicepresidenta.
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